Una iniciativa en “El Niño Affairs” para las comunidades de Latinoamérica:
Una necesidad imperiosa

Lino Naranjo
Guest Editorial

21 June 2006

Una iniciativa en “El Niño Affairs” para las comunidades de Latinoamérica: Una necesidad imperiosa

 

El década de los 90 Michael Glantz de la NCAR en los Estados Unidos introdujo el concepto de “Climate Affairs,” una frase difícil de traducir al castellano sin correr el riesgo que pierda su esencia innovadora dentro de los estudios relacionados al clima. Se trata de integrar, más que combinar, en un enfoque multidisciplinario, todos los aspectos científicos, sociológicos, económicos e incluso éticos implicados en los eventos climáticos y su impacto social. Se trata de establecer programas de educación dirigidos a políticos, empresarios, científicos, personas individuales y todos aquellos que de alguna forma se enfrentan alguna vez a la toma de decisiones vinculadas al impacto del clima sobre la sociedad.

Dentro de la variabilidad del Sistema Climático, existe un fenómeno recurrente que cada cierto numero de años es capaz de perturbar la vida de decenas de millones de personas a lo largo del Planeta; es el evento El Niño, que provoca un profundo impacto en la atmósfera, transmitiendo su influencia a regiones muy alejadas entre si. El evento El Niño es considerado por muchos “una fabrica de desastres”, esta consideración pudiera parecer exagerada si tenemos en cuenta que algunas de las anomalías climáticas asociadas, también provocan efectos positivos para algunas regiones (como la disminución de la actividad de huracanes en el Caribe), sin embargo, los daños potenciales que un evento es capaz de ocasionar son realmente enormes.

Durante cada evento El Niño muchos países del Continente Americano, Asia, África, Oceanía e incluso algunas localidades de Europa sufren anomalías climáticas (sequías, lluvias intensas, huracanes, fuegos, etc.) desastrosas para las sociedades y las economías, cuyos efectos suelen durar por años. En este contexto, resulta importante tener en cuenta que una parte muy significativa de las regiones mas afectadas por el fenómeno El Niño, así como de otras donde existen impactos atribuibles, son latinoamericanas o están compuestas por comunidades de origen latinoamericano , con graves problemas sociales y economías débiles que dificultan el establecimiento de niveles adecuados de respuestas ante las catástrofes naturales. Durante el evento El Niño de 1997-98 y según datos de NOAA, de los más de 33 millones de dólares en perdidas económica que se registraron a nivel mundial, alrededor del 55% correspondió a países de Centro y Sur América. Incluso, en países ricos como Los Estados Unidos, donde también el evento El Niño es capaz de provocar anomalías climáticas importantes y eventos extremos, existe una comunidad latinoamericana numerosa con niveles de pobreza superiores al norteamericano medio y con un nivel superior de vulnerabilidad.

Preparar mejor a las comunidades de estos países para enfrentar mejor los efectos negativos de El Niño y saber aprovechar sus efectos positivos, pasa por una labor educativa intensiva a todos los niveles de la sociedad. Los educadores en todos los niveles de los sistemas educativos de los países y comunidades, deben animar a sus estudiantes a estudiar las interacciones entre el clima, la sociedad y el ambiente. Aprender sobre El Niño no es solamente una necesidad para los educadores en las escuelas sino también, es muy importante para aquellas personas que ya se encuentran trabajando en los diferentes sectores económicos y sociales. Las instituciones deben aprender de sus operaciones pasadas durante los eventos El Niño e identificar fortalezas, debilidades, limitaciones jurisdiccionales, y conflictos en las respuestas institucionales a los pronósticos y los impactos y las instituciones científicas nacionales necesitan el apoyo de sus gobiernos, así como de las agencias donantes internacionales, para emprender estudios sobre los problemas regionales y locales relacionados con El Niño.

Un programa educacional en la concepción de “El Niño Affairs” debe ser un mecanismo efectivo para lograr los objetivos de mejorar la capacidad de respuesta de la sociedad. Debe ser un esfuerzo concertado, centrado en las Universidades u otros centros de enseñanza propios y de acuerdo a las condiciones especificas de las sociedades latinoamericanas, que c ree un público más conciente y educado (incluido los medios de comunicación y los políticos), que p rovea una perspectiva multidisciplinaria del fenómeno El Niño. Que permita además un mejor uso de las predicciones dándoles a los investigadores nacionales una mayor implicación social de sus esfuerzos y nos fuerce a echar una mirada a El Niño como un sistema integral donde la sociedad juega un papel fundamental.

Resulta un hecho que muchos gobiernos e instituciones ya conocen muchos de los problemas provocados por los impactos de las anomalías climáticas relacionadas a El Niño en sus países o comunidades, pero, por una variedad de motivos, no han tomado las medidas necesarias de adaptarse con eficacia a sus devastadores, efectos. Lamentablemente, las lecciones aprendidas en desastres anteriores, a menudo no son utilizadas cuando se hace probable la ocurrencia de un desastre similar.

Ya hace mas de 8 años que el ultimo gran evento El Niño de 1997-1998 ocurrió; algunos de los enormes desastres provocados por el, ya han sido superados, otros se mantienen en las mentes de los hombres, de las sociedades y sus huellas aun se mantienen frescas. No sabemos con exactitud cuando volverá a ocurrir un nuevo evento de esas características, pero lo que si sabemos con certeza es que volverá. ¿Tenemos derecho a permanecer inertes?

Creo firmemente que debemos prepararnos y que un esfuerzo mancomunado en la concepción de “El Niño Affairs” es posible; más que posible, necesario y más que necesario imperioso.

Lino Naranjo Diaz
MeteoGalicia. Xunta de Galicia
lino.naranjo@meteogalicia.es

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